Dentro de un plan más amplio de renovación de espacios colegiales, Jesuitak Indautxu llevó a cabo entre Junio y Agosto del verano pasado una serie de actuaciones destinadas a la renovación del sistema de producción térmica de sus instalaciones. Es un primer paso dentro de un itinerario con el objetivo final de cubrir de manera más sostenible necesidades de calefacción, agua caliente sanitaria (ACS) y refrigeración de diferentes áreas del complejo educativo.
Los trabajos del verano consistieron en la implantación de un sistema de intercambio geotérmico (SIG) que, en combinación con una bomba de calor, permite aprovechar la energía renovable almacenada en el subsuelo colegial.
Para ello, se realizaron 26 sondeos de 150 metros de profundidad con tuberías de 15 centímetros de anchura, para generar el circuito de intercambio térmico necesario. Se extrajo una gran cantidad de material (sobre todo roca de pizarra y fango), que se sometió a un proceso de separación para su correcta gestión medioambiental. Algunas personas nos preguntaban en broma si estábamos buscando petróleo, dada la maquinaria utilizada…

El proyecto finalizó el 12 de agosto con el reasfaltado y el pintado de la zona afectada por los sondeos, esto es, las dos pistas de baloncesto situadas debajo del edificio puente.
Con estos trabajos de renovación, se persigue sustituir la caldera del edificio Haro, con una potencia de 384 kW, por una bomba de calor agua/agua eliminando la combustión y el consumo de hidrocarburos fósiles en este edificio, en este caso gas natural. Además de la sustitución de la caldera del edificio de Haro, el SIG permitirá que en el edificio Puente y en los pabellones deportivos de Areilza se cubra la mayor parte de la demanda mediante la instalación de una bomba de calor de 100 kW de potencia que trabajará de forma prioritaria manteniendo, en esta primera fase, la caldera de gas natural como apoyo. De este modo se alcanzará una cobertura del sistema de geointercambio superior al 70% de las necesidades energéticas para el conjunto de los dos edificios, con una reducción equivalente del consumo de gas natural.
Además de esto, en verano también se procedió a instalar placas fotovoltaicas en la cubierta del pabellón deportivo, actuación que junto a la otra instalación ya en funcionamiento en la cubierta del edificio de Primaria nos proporcionará un porcentaje cercano al 30% de energía eléctrica utilizada por el colegio anualmente.

Desde el colegio consideramos que estos nuevos sistemas de generación de energía renovable permitirán un notable ahorro energético en comparación con cualquier tipo de generación térmica convencional, contribuyendo de esta forma de manera efectiva al cuidado de nuestra Casa Común y a seguir en el camino de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por las Naciones Unidas.
