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Vivir por amor…Solidaridad por amor

Otro año más, y con este ya van 24, este curso  embarcamos allá por el mes de febrero en una nueva edición del TPS colaborando con la campaña de Alboan de la Escuela Refugio. Esta vez, la propuesta incluyó una carrera solidaria entre las actividades. La decisión del Equipo Directivo de apoyar esa propuesta abrió ante nosotras la posibilidad de reflexionar y darle un cambio a la estructura del TPS y a su tradicional evento de clausura: el Maratón Deportivo Solidario.

En el equipo del Arlo Soziala del colegio había una idea: generar un espacio en el que todas las personas y grupos que integran el colegio tuviesen cabida y pudiesen compartir un momento colaborando por un objetivo común. Un espacio que, hasta ahora, no existía en el colegio: un festival con actividades para todo el mundo.

Dimos a conocer la idea del festival, una actividad completamente nueva, y contactar con todos los colectivos que integran el colegio para proponerles participar activamente en su organización: grupos de voluntariado, Asociación de Familias, Asociación de Antiguos Alumnos, secciones del Loyola, Cofradía, Indautxuko Eskautak… Además, íbamos a necesitar una cantidad ingente de personas voluntarias para poder montar y llevarlo todo a cabo. Parecía una tarea complicada, y el resultado superó, sin duda, cualquier expectativa que tuviéramos.

La respuesta por parte de todo el mundo fue fantástica. Las inscripciones para la carrera se dispararon, excediendo, incluso, el número de dorsales que se había previsto en un principio. El domingo de la carrera, 4 de febrero, llegó, y el ambiente que se generó fue espectacular, todo ayudado por el buen tiempo. La gente corrió y anduvo, bailó y se entretuvo y, lo más importante, colaboró con la infancia refugiada.

En cuanto al festival, todos los grupos a los que consultamos se mostraron dispuestos y agradecidos por colaborar, y el alumnado de bachiller se inscribió al voluntariado a raudales. El entusiasmo se contagiaba y las propuestas nos llegaban desde múltiples espacios. Y finalmente, llegó el día del cierre del TPS, el del Festival Solidario. Tras el gesto de inicio, el patio se llenó de stands con juegos diversos. La movilización de los diferentes grupos colegiales dio como resultado mucha gente de todas las edades sumándose a la propuesta. Juegos, bocatas, partidos y ambiente colegial tiñeron la tarde del viernes final del TPS del color de la participación.

Finalmente, las aportaciones económicas de las personas que apoyaron el proyecto de la Escuela Refugio mediante la participación en unas u tras actividades ascendieron a cerca de 7500€. Muy por encima de nuestras expectativas iniciales.

Vamos terminando… Los cambios nunca son fáciles. Diseñar una actividad que aúne educación, solidaridad, tradición, innovación e inclusión es una tarea que se antojaba complicada, pero creemos que gracias al esfuerzo de las muchas personas y entidades que formamos la comunidad educativa, lo conseguimos, ¡y mucho!

Igualmente, seguro que tenemos espacio para la mejora, para el cambio, y seguiremos trabajando con el objetivo de conseguir que esta fiesta, este Tiempo para la Paz y la Solidaridad, sea para todos y todas; pero, sobre todo, y siempre, que sea enfocado en colaborar con aquellas personas y realidades que más lo necesitan.